Resolución de conflictos y MASC · 13 de octubre de 2026
Cuando el correo se encuentra con la música: negociación creativa y MASC en la práctica diaria
Una carta de cese y desistimiento por el uso de una marca terminó en licencia, concierto y venta conjunta de discos. El caso entre The Postal Service y el United States Postal Service ofrece un método replicable para conflictos societarios, de reestructura y de relación comercial.
Por Gonzalo Alarcón I. · Socio fundador
Área de práctica: Sports, Entertainment & Media Legal Management

El conflicto aparece en transacciones, reestructuras, órganos de gobierno y relaciones con clientes. También, ocasionalmente, entre una agencia federal y una banda independiente. El desencuentro entre The Postal Service, el dúo musical, y el United States Postal Service, la agencia postal estadounidense, es un buen material de trabajo para quien dirige una empresa o un área jurídica: muestra que un reclamo marcario admite desenlaces distintos al litigio, y que el mejor de ellos suele construirse en la mesa.
El caso: The Postal Service contra el Postal Service
En 2003 la banda ganaba atención internacional cuando el servicio postal estadounidense le envió una carta de cese y desistimiento. El planteamiento era de derecho marcario: el nombre del grupo podía confundir al público y diluir la marca de la agencia.
El guion previsible en estos casos es la demanda. Aquí no ocurrió. Las partes negociaron una salida con varios componentes:
- La banda conservó su nombre.
- La agencia otorgó una licencia de uso de marca.
- El grupo tocó en un evento de la agencia y participó en su promoción.
- La agencia vendió los discos de la banda en su sitio web.
El pleito potencial se convirtió en una colaboración. Ninguna sentencia habría podido ordenar ese resultado: un juez resuelve sobre el uso de la marca, no diseña una alianza comercial entre las partes.
Todo conflicto tiene dos salidas
Cualquier disputa (jurídica, societaria, financiera o personal) contiene la semilla de dos desenlaces posibles.
- Destrucción: litigio prolongado, batallas públicas, relaciones rotas.
- Creación: valor nuevo, colaboración, alineación de intereses.
La elección entre uno y otro rara vez depende de los hechos. Depende del encuadre que las partes le dan al problema en las primeras semanas. Cuando cada lado se atrinchera en su posición inicial ("que dejen de usarlo" frente a "nos vamos a defender"), el rango de resultados se estrecha hasta quedar solo el marcador de ganador y perdedor.
El conflicto es un dato normal de la operación. Aparece porque hay intereses distintos conviviendo en un mismo espacio: socios con horizontes de salida diferentes, un sindicato bancario con apetitos de riesgo desiguales, un consejo dividido sobre la asignación de capital. Tratarlo como una anomalía moral impide analizarlo con frialdad.
El conflicto es inevitable. La destrucción es opcional. La creatividad es estratégica.
De posiciones a intereses en la práctica corporativa
En el ejercicio profesional y en el aula se repite el mismo patrón: defendemos posiciones antes de explorar intereses. La posición es lo que la parte pide; el interés es la razón por la que lo pide. La agencia postal pedía que la banda dejara de usar el nombre. Su interés era proteger el valor y la asociación pública de su marca. Ese interés admitía más de una solución, y una de ellas resultó ser publicidad gratuita ante un público joven.
El mismo desplazamiento aplica en escenarios que aparecen cada semana en un despacho corporativo:
- Negociación de una reestructura, donde el acreedor quiere certeza de cobro más que ejecutar garantías.
- Mediación de desacuerdos en el consejo de administración.
- Realineación de sindicatos bancarios con posiciones e incentivos distintos.
- Revisión de conflictos entre accionistas, incluidos los que mezclan lo societario con lo familiar.
- Administración de relaciones con clientes cuando el contrato ya no refleja la operación real.
Los mecanismos alternativos de solución de controversias y la negociación estructurada ofrecen rutas más rápidas y baratas que el litigio, y preservan la relación entre las partes cuando esa relación todavía vale algo. Ese último punto pesa más de lo que suele reconocerse: en mercados concentrados, el contraparte de hoy es el socio, proveedor o financiador de mañana.
Cinco movimientos aplicables de inmediato
Estos pasos no requieren un programa de capacitación ni una cláusula especial. Se aplican en la siguiente reunión.
- Identifique intereses, no posiciones. Pregunte por qué la contraparte pide lo que pide, y responda esa misma pregunta respecto de su propio cliente o empresa.
- Genere varias opciones antes de evaluar cualquiera. Una sola ruta de ganar o perder es un fracaso de diseño, no una limitación del caso.
- Recurra a facilitación neutral cuando las emociones o los montos sean altos. Un tercero cambia la dinámica de la mesa sin quitarle control a las partes.
- Busque intercambios de valor: algo de bajo costo para usted y alto valor para el otro. La licencia marcaria del caso costaba poco a la agencia y valía mucho para la banda; el concierto y la promoción costaban poco a la banda y valían mucho para la agencia.
- Documente los acuerdos con precisión y prevea su adaptación. Las condiciones cambian y el acuerdo debe poder cambiar con ellas sin reabrir el conflicto entero.
La lección de fondo
La banda y la agencia pudieron dedicar años y recursos considerables a pelear por un nombre. Optaron por otra mentalidad y ambas salieron con algo que no tenían al empezar: una licencia formal, una relación comercial y una historia que sigue circulando dos décadas después.
Si un organismo público y un dúo de música independiente lograron convertir un choque jurídico en una asociación de beneficio mutuo, el margen para hacerlo en conflictos corporativos es amplio. Requiere pausar, reencuadrar el problema y negociar con imaginación antes de que el expediente adquiera vida propia.
Siguiente paso
Tome el conflicto abierto más costoso que tenga hoy su organización y escriba dos listas en una hoja: las posiciones declaradas de cada parte y los intereses que probablemente estén detrás. Si las columnas no coinciden, existe espacio de negociación que aún no ha sido explorado.
A partir de ahí, defina quién conduce la conversación, si conviene un facilitador neutral y qué intercambios de valor están disponibles antes de la siguiente audiencia o del próximo vencimiento contractual. Estamos disponibles para revisar marcos de negociación y herramientas de MASC aplicables a escenarios corporativos y de reestructura.


